martes, 15 de febrero de 2011

Querido Abuelito Chuma:

Hoy como un verano cualquiera, estoy en tu casa, cerca de donde estaba tu sillón favorito & hoy no está ... Yo tenía 7 años, hoy con 17, 10 años más tarde, vengo recién a entender lo que a esa edad le preguntaba a Mamá, "¿Mamá, porqué el abuelito ya no esta en Temuco? no entiendo, lo quiero ver ..." -susurraba en su oído-.
Camino al lago me dieron unas ganas inmensas de poder abrazarte y tenerte conmigo, como nunca antes me había pasado, nunca, lo reconozco. Era muy pequeña cuando paso todo. Ya grande, era costumbre pisar el suelo de esta casa sin tu presencia... tangible... porque tu presencia sigue en cada rincón, aún más en ese taller, tú taller.
Tengo muy poco recuerdos del buen hombre que fuiste, no dudo de eso, cada uno lo tengo nitidamente en mi memoria y como un tesoro.
Creo que hoy recién vengo a tomarle valor a ese dicho "las cosas pasan por algo", fué mejor que pasara ese año & no años más tarde, para disfrutarte como quisiera, porque quizá te hubiese causado mucho daño sin quererlo & tú nunca lo hiciste. Además sé que no te gustaría saber como esta la familia en la actualidad, osea, lo sabes, pero presenciarlo, sé que adorarías a Tomás, tu nieto; y a Germán, Lucas y a Isidora -que viene en camino-, tus bisnietos.
Te cuento que siempre soy la única en saber los "noticiones" de nuestra familia, hoy me enteré de unas cositas sobre tu relación con la Sra Herta Molina, no me gustaron y quizá eso abrió la cicatriz de la herida de tu partida... no me tengo que poner en tus zapatos, porque a mi manera y a mi edad, he vivido alguna cosa parecida y por eso me dolió mucho más saber aquellos detalles.
Quiero contarte lo que es mi vida, aunque lo sepas, alomejor no te causará mucho agrado, pero quiero que seas parte de ella y mañana luego de ir a un lugar feo que está al lado de tu actual casita, me sentaré a tu lado a platicartela, es un pacto de los dos. También me gustaría escribir esto en un papel, pero dejé mi cuaderno abandonado en la capital y acá, hoy en día, está más a mano la teconología.
No te lo niego, las ganas de abrazarte me matan, derramé unas lagrimitas a causa de ello, pero valen la pena, por vos todo Chumita.
¿Te cuento un secreto? yo te llevo para todos lados conmigo, además de que me cuidas y que te llevo en mi alma, llevo un retrato de ti en mi billetera, para acordarme siempre de tu bigote coquetón, tu piel morena perfecta y esa chispa Véjar.
Sin más que decirte, porque lo demás lo hablaremos mañana,

Atte
Tu nieta Natalia que Te Ama.

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